'No estoy abandonado...'
... estoy de vacaciones, disfrutando del tiempo libre y desconectando un poco de todo. Nos vemos en Julio.
'Uno de los mejores consejos para hoy'
'Metro Revisión'
Ayer en el metro, en el transcurso de regreso a casa, estaba represando las tareas que había realizado durante el día y las que me esperaban en casa. Desde mi lista “ToDo List” hecha con PocketMOD, metiéndola en la Treo y actualizando las que ya estaban en la Treo, vamos, lo que se conoce como mi típica revisión semanal después de un viernes de nervios. Con la diferencia que era miércoles y estaba avanzando temas en uno de esos ratos que vale la pena aprovechar, como bien reza la filosofía GTD.
Lo increíble del asunto es que no estaba sólo en la tarea. En los asientos de enfrente había una chica con un mini bloc de notas y unos papeles, apuntando en el bloc y mirando los papeles. Parecía que estaba haciendo cuentas, aunque a veces pasaba las páginas del bloc de forma rápida a modo de buscador, como intentando recuperar información pasada. La situación me produjo una dulce sonrisa de complicidad, sabiendo que dos personas estaban revisando sus tareas a mitad de camino de Sagrada Familia.
Cuando llegué a la parada de trasbordo, recogí los bártulos e hice el intercambio de línea de metro. La rutina de muchas de las tardes, esta vez como la parada es más corta no vale la pena realizar el esfuerzo de sacar la treo y apuntar, me dediqué a revisar y observar a los demás coviajeros. Un hombre me llamó la atención, esta vez con una libreta más grande, estaba tachando líneas de ella y luego de tachar una línea, pasó un par de páginas, leyó algún tipo de información y volvió al mismo sitio dónde estaba, para apuntar algo.
La situación era la misma que hace unas estaciones, otro de sus pasajeros estaba realizando una revisión de sus datos y aprovechaba el momento muerto del paseo para sacarle el mayor de los provechos y al mismo tiempo, provocarme otra sonrisa de complicidad al saber que esto se contagia de metro en metro.
Hay que aprovechar cualquier momento que se dispone para la tarea más adecuada, en este caso la revisión semanal es un producto subterráneo que ya ha arraigado por entero en mí, no pudiendo realizarla en el lugar de trabajo y algunos días en casa, no me toca otros remedio que buscar el tiempo más perdido para reconducirlo y utilizarlo. Gracias a que mi sistema de GTD es móvil, puedo aprovechar para realizarla en cualquier lugar, incluso con las inclemencias de la posición, pero predispuesto siempre a cumplir la función de procesar las notas, organizarlas, repasar los proyectos, las listas de tareas e ir avanzando en los niveles.
Ahora respiro más tranquilo al saber que hay más raritos como yo que realizan sus revisiones en los lugares más insospechados.
Y tú… ¿cuál ha sido el lugar más raro dónde has realizado la revisión semanal?
'Correo electrónico'
El otro día lo hablaba con un compañero, que el correo electrónico es una de las herramientas que más utilizamos a diario hasta tal punto que nuestro trabajo depende del siguiente correo que nos llega y dependemos de su funcionamiento, de su pronta lectura así como de una contestación rápida que pueden hacer avanza los proyectos o pararlos.
Por eso cuando muchas veces releo que el gestor de correo electrónico es un generador de interrupciones no debo hacer otra cosa que confirmarlo, aun así debo seguir igual de enganchado a la llegada de esos correos, que hacen de mi trabajo una continua toma de decisiones.
No obstante, creo que puedo ser capaz de encontrar una fórmula capaz de racionalizar los correos electrónicos y no convertirlos en una constante interrupción, con lo que me he propuesto es analizar mis pautas de gestión del correo. Creo que puedo enfocarme con suficiente rapidez en las tareas y mantener la atención alejado temporalmente de ese correo nuevo que acaba de llegar, pero con la suficiente rapidez como para procesarlo sin tener que sentirme culpable por interrumpir lo que estoy haciendo.
Voy a dedicarme unos días a analizar mi relación con el correo electrónico. Os contaré lo que encuentre.
'Ética'
En el transcurso de este enorme cambio que representa la utilización el GTD, te das cuenta de muchas cosas, todos los cambios que has realizado de forma interna salen a relucir sin ni siquiera notarlo. Todos esos nuevos hábitos conforman un nuevo yo con la sutileza de formar una sola entidad dispuesta a seguir creciendo profesionalmente y personalmente. Es esa fuerza interior la que ha permitido los cambios más sustanciales y la que nos permite seguir creciendo.
Es en ese momento cuando volteamos a nuestro alrededor y comenzamos a compararnos odiosamente con compañeros con los cuales cohabitamos a diario. Descubriendo de una forma maravillosa como hemos progresado y como nuestra mentalidad se fusiona con las cosas que van llegando a nuestra vida, en contra de la falsa organización o caos controlado en el que vivimos y que vemos reflejado a diario
Nuestra ética se ha fortalecido, nuestra personalidad ha cambiado, nuestros actos son medibles hasta cinco pasos y somos capaces de aprovechar cada momento para dedicarle el justo esfuerzo de la tarea que le toca. Medimos y ejecutamos con la suficiente práctica para saber que es un fuerte hábito en nuestro interior y que no deseamos perderlo, aunque a veces dejamos rienda suelta a nuestro libertinaje para volver a abrazarlo.
Comparando nuestro mundo con el que vemos en nuestros compañeros a veces puede resultar molesto, odioso e incluso cansino. Ver como el caos y la falta de organización, así como los olvidos repentinos de las tareas postergadas y ya vencidas, se convierten en duras batallas que nuestra integridad debe vencer. No resulta fácil entender cómo funcionan sus mentes incluso habiendo salido del mismo hoyo, abrazando el fruto de los pasos que hemos aplicado y ahora los entendemos como la cosa más racional y sencilla que jamás hemos visto.
Encontrar las razones por las cuales los compañeros se quedan atascados dentro de su propia organización puede ser un misterio, saber porque nosotros hemos evolucionado hacia la propia productividad es un ejercicio interno de reconocimiento. Lo que si hemos de tener claro es que no hemos de medirnos por nuestro propio sistema y mucho menos imponerlo o intentar enseñarlo, pues resulta inútil modificar su continuidad si la persona no está predispuesta a ello.
Una de las mejores características que hemos adoptado se refleja en la ética y en la responsabilidad, somos capaces de responsabilizarnos por nuestros actos y trabajo, haciendo honor a una conducta no escrita, pero que si defendemos bajo pilares que han crecido con nosotros en este camino. Ser conscientes de nuestras decisiones y aprender de las victorias y de los errores, propios y ajenos, es un proceso que debemos afrontar en cada momento, para obtener el mayor resultado de la experiencia y aplicarlo a futuros momentos.
Nuestras palabras deben ser medidas y justas en cada momento, encontrando el espacio de reflexión para poder hacerlo. Nuestros proyectos se verán reconfortados por la imagen de seguridad que transmitimos y de la práctica de nuestras acciones. Pues el despotismo y las prácticas de tiranía no son propios de un modelo de recapacitación, de reflexión, de meditación dónde la solución y la visualización del éxito global es nuestro objetivo. Si avanzamos en términos individualistas lo único que conseguiremos es mermar nuestra propia imagen y en consecuencia todas nuestras decisiones y actos.
Si el GTD te enseña cómo hacer avanzar los proyecto e ir cumpliendo cada una de las tareas de una forma física, su práctica fortalece y enriquece tu figura interior, alzando nuevos valores que pronto, con la práctica del hábito, conseguiremos reflejar a nuestro exterior, sin saberlo, sin ser consciente comenzamos a cambiar nuestro mundo encontrando nuevos puntos de apoyo que antes, desde las profundidades del pozo infinito que era los proyectos interminables que nunca solíamos concluir, los miedos, la procrastinación, no éramos capaces de ver.
Construir una ética interior es uno de los valores más importantes para cumplir con nosotros mismos, independientemente del nivel del proyecto.
'Media semana'
Esta semana me toca trabajar la mitad, tengo un curso toda la semana, por ello me toca concentrar todas las tareas en las jornadas matutinas, relegando las tardes a adquirir nuevos conocimientos.
Por ello me tocará seleccionar con especial cuidado a que tareas dedico mi atención y poder ejecutarlas en un periodo mucho más corto del habitual. Ya tengo algunas tareas que he postergado para el horario no laboral y otras tantas que tendrán que esperar a la semana siguiente y lo digo de esta forma por qué debo imponer el tiempo más finito sobre la desesperación ajena. Muchas de las prioridades que otros me han impuesto veré como crecen incluso dos unidades por encima de las actuales.
No tengo que dejar de ser constante y aprovechar cada momento para hacer en lotes, centrándome en cada momento de lo que es importante. Si dejo que me interrumpan perderé un tiempo demasiado valioso, si yo mismo me distraigo consultando el correo o accediendo a internet de forma no consultiva voy a ser testigo de cómo mis tareas reclamaran a gritos mi atención.
Por eso esta semana tengo dos máximas:
Agrupar y hacer por lotes al máximo.
No dejar hueco para la interrupción.
Debo aprovechar este curso y sacarle partido.
'No lo he hecho'
Hoy revisas tus listas de tareas, sabes perfectamente que es lo que tienes que hacer, sabes que debes concentrar tu tiempo en determinadas porciones para llegar a conseguir unos hitos relativamente fáciles que permiten avanzar tu proyecto y lo haces con más o menos dificultad. Sabes que después de una tarea viene otra y que esa es la única forma de trabajar, es la manera más viable para concentrar tu esfuerzo en resultados visibles y palpables, ya sean por uno mismo como en beneficio del equipo.
Esto seguramente suena cotidiano y es de lo más trivial, por no decir de sentido común, aunque a mí no me gusta utilizar mucho ese sentido porque he descubierto la gran carencia que existe en el mundo de ese sentido tan necesario. Cuando los proyectos son propios, resultan fáciles de conseguir, el problema radica en encontrar las siguientes acciones y realizarlas en el tiempo que les corresponde. Cuando trabajas en equipo es cuando uno siente que está en lo alto del trapecio esperando inútilmente a que alguien salte a sus manos.
Realizas una tarea, la haces lo más bien que sabes y ofreciendo el justo esfuerzo, una vez que necesitas contrastar esa tarea o tienes que vincularla con otra que no depende de ti, es cuando ves que ni estas en un circo, ni sin trapecio y simplemente te encuentras flotando en la inmensidad de la oscuridad.
Es bien sabido que sincronizar el ritmo de trabajo de las personas es bastante difícil, encontrar el momento justo de sincronizar las tareas unirlas y que están degeneren en nuevas tareas o finalicen un proyecto, no es nada fácil. Es una cuestión de pactos entre los interlocutores, decidir un punto medio donde encontrar el trabajo y ver cómo crecen los resultados. Para eso están las fechas de compromiso, de las cuales la gran mayoría se las pasa por… bueno, como a Pepe Rubianes (somos todos!) con la unidad de España.
La gente se compromete e incumple deliberadamente las fechas, llegado el momento es incapaz de haber cumplido con unas sencillas especificaciones pactadas y luego nos “enfadamos” porque hemos desarrollado nuestra tarea en el tiempo indicado y luego nos encontramos que nuestro esfuerzo sólo sirve para que el proyecto se quede a la espera hasta que el otro termine su parte.
Por ello, antes de enfadarme conmigo mismo he establecido dos protocolos en cada proyecto que realizo en equipo con fecha pactada:
1.- Una vez que pactamos la fecha de compromiso, averiguar su reacción de la misma. Si existen dudas en su conformidad, alargarla en un plazo razonable para ofrecer un poco de tiempo extra.
2.- Crear unas sondas con el compañero, para averiguar en qué grado de avance se encuentra. No dejarlo nunca en soledad avanzando en su trabajo, de esta forma podemos medir y detectar los posibles retrasos o adelantos.
Con estas dos pequeñas tareas he conseguido detectar y arreglar faltas de compromisos en mi entorno y me sirven para evitar que mi estrés se acumule en la falta de dedicación que tiene cierta gente cuando afronta su trabajo.
'Control compulsivo'
Últimamente me estoy dando cuenta que no dejo de apuntar hasta el menor de los detalles. Parece como si estuviera llevando al extreme la gestión del seguimiento y cosas que pueden ser intrascendentales les doy un mínima importancia y pasan de forma automática a formar parte de mis tareas d seguimiento. Incluso tareas de las cuales no soy partícipe, pero que pasan rozando por mis ojos, son anotadas.
No sé si la idea de tener la cabeza completamente vacía se puede aplicar al grado de descarga que estoy haciendo, pero las minucias más diminutas quedan totalmente descargadas de mi mente. Estoy dando seguimiento a proyectos y cuestiones que ni siquiera entran en mi competencia pero por algún motivo han llegado a mí y la verdad es que ese seguimiento me está sirviendo bastante.
Con estas nuevas tareas que estoy creando estoy viendo cómo voy ampliando mi entorno y aunque sólo sea para preguntar cómo va tal o cuál tarea, siempre resulta positivo estar informado de lo que están haciendo en otros departamentos o proyectos, sobretodo si a veces puedes arrojar un poco de luz para ayudarlos a solucionar el problema, ya sea por tus propios medios o ofreciéndoles una nombres o un número de contacto que siempre les puedes ayudar.
Antes era de los que evitaba este tipo de acciones, si el problema no era mío, lo evitaba y lo olvidaba con suma rapidez, absorbido en mi burbuja de trataba sólo aquellos temas que me afectaban directamente, el resto del mundo podía esperar, total que es un problema comparado con la inmensidad dl universo…
Ahora siento que me meto en todos los meollos, ya sea de una forma apartada, pero siempre intentando hacer un seguimiento. Lo apunto en mi lista de tareas del trabajo y cuando llega el momento realizo un seguimiento de la misma, preguntando a los interlocutores más allegado, intentando aportar un poco de mi parte y sobretodo conociendo de primera mano cómo están los avances del tema.
Tal vez sea un problema de “marujeo”, pero creo que de esta forma realizo un seguimiento y estoy al corriente de todo lo que pasa en el departamento. Sé del cierto que no me entero de muchas cosas, pero de algunas otras sí que quiero y me intereso por ellas, al fin y al cabo le estoy cogiendo el gusto a esto de ir apuntando tareas y viendo cómo se van resolviendo. Este faceta no sólo forma parte de mi lado profesional, si no que en el personal también puedes aplicarlo, siguiendo todas esas preocupaciones que le ocurren a las personas que te rodean.
Ponlo en práctica, apenas cuesta nada y obtendrás grandes resultados y valores.
'Tatachán!!!'
Estoy ilusionado, en breve comenzará un nuevo proyecto en mi vida, espero que sea de escasa duración, pero va a ser bastante intenso y beneficioso. Lo loco del asunto es que ya me he atiborrado de herramientas antiguas que ya disponía e utilizaba en el pasado y ahora las vuelvo a reclamar para ayudarme en este nuevo proyecto.
Lo increíble es que este no va a ser un proyecto en solitario, en mi camino me acompaña un nuevo compañero, que entre retos y frikismos andaremos juntos el camino. Quién diría dónde puedes encontrar respaldo, en los lugares más remotamente insospechados uno encuentra un pasajero más.
Así que ahora he comenzado con muchas ganas y voy a intentar mantenerlas, ya que el proyecto requiere un gran esfuerzo por mi parte y conociéndome se que acumulo muchas ansias al principio, pero poco a poco se van acabando. Por eso tengo la suerte de no iniciarlo en soledad y allí donde uno no llegue el otro le dará un empujón.
Ya se han iniciado los pasos. Estamos haciendo las tareas y en breve se hará público. Un mini post para contagiar la motivación y las ganas de iniciar nuevos retos, sintiendo el subidón de motivación. ¿No tienes un proyecto que tengas ganas de iniciar? ¿Qué quieras compartir con los demás?
'Mapa Mental: Vacaciones'
Pronto me voy de vacaciones, así que aprovecho para crear el mapa mental de la salida, quiero tenerlo todo controlado y planeado, así que una lluvia de ideas puede dejar plasmada muchas de las necesidades. Aquí os dejo el enfoque que quiero darle.
'Niño malo'
GTD es una herramienta perfecta para crear productividad en nuestra vida, independientemente del ámbito donde lo apliquemos vamos a sacar el máximo partido de ella. No sólo a nivel de efectividad y de forma en solucionar los diferentes problemas sino que podemos encontrar una vía de escape para nuestro estrés que podrá alejarse de nosotros, mientras vemos como nuestros proyectos van avanzando.
Somos dueños de nuestras acciones, somos dueños de nuestros proyectos, hemos evolucionado en nuestro nivel de vida y lo bueno es que somos capaces de apreciarlo y lo malo es que los demás también se han dado cuenta. Nos aprecian por el trabajo que realizamos y también por nuestra capacidad de absorber y desarrollar con mayor eficacia. Es el doble filo de la productividad personal.
Al principio somos capaces de abarcar ese trabajo extra que los demás nos delegan de forma directa, somos capaces de llevarlo a buen termino planificando las siguientes tareas esenciales, utilizamos todas las herramientas que hemos aprendido para volver a disfrutar del trabajo que realizamos, entrando y saliendo de la zona a voluntad, controlando este nuevo proyecto hasta el más mínimo de los detalles, hasta que nuestra mente sea capaz de liberarse de esa tareas y dejarlas plasmadas en nuestro sistema de control.
Llega un momento en que hemos de rechazar todo aquello que no queremos o podemos involucrarnos, de esta forma podemos concentrarnos en lo que realmente importa. Saber decir que no a tiempo es una fuente de confianza propia y ajena, para fortalecer el respeto y la profesionalidad de nuestro entorno. Pero a veces resulta imposible rechazar los proyectos impuestos, la bola de nieve desciende de forma abismal.
A veces resulta incluso monótono el transcurso de los proyectos, cuando lo tenemos todo secuencialmente anotado, tenemos toda la documentación en nuestro poder y hemos realizado la correcta visualización del éxito. Es en esos momentos cuando todo va sobre ruedas es cuando he practicado el autosabotaje. Añadiendo una pizca de emoción al proyecto, alguna tarea que desaparece, una rama del mapa mental que apunto en otra hoja que luego deshecho.
Saboteando mi propio trabajo consigo aportar un poco de caos que me da la libertad para respirar e investigar nuevo caminos, retarme a mi mismo en el transcurso del proyecto. Con esta artimaña, mis proyectos se vuelven un poco más emocionantes y de esta forma consigo atraer y focalizar mi atención para disfrutar un poco más del ejercicio del control.
Escoge un proyecto, desarróllalo y aleatoriamente elimina algunas de las tareas o acciones. Puede que vuelva a aparecer una dosis de estrés en tu vida, para volver a encontrar nuestro camino, creándolo de nuevo.
'Que se siente al romper la cadena'
Uno de los compromisos y de los hábitos que he impuesto en mi nueva vida GTDiana ha sido la tarea de escribir todos los días, una cadena que se conoce como Cadena Seinfield y que es bastante efectiva para crear hábitos. Cumplirla cada día requiere un pequeño esfuerzo que a veces sale solo y otras requiere de un pequeño empujón e creatividad. Ayer lunes, rompí la cadena.
En un intento de autoevaluación cometí un acto vil de sabotaje, rompiendo a fuerza la cadena que muy ciegamente estaba cumpliendo. Fue un acto de procrastinidad calculado, para medir mi capacidad de desánimo y mi fortaleza para volver a emprender la tarea diaria. Aunque fue fácil procrastinar la tarea de escribir, me motivaba la necesidad de encontrar esas emociones que han ido encerrando el desarrollo diario del GTD.
Así que en el momento que habitualmente destino para escribir parte de los post, lo dediqué a desperdiciarlo en un alarde de improductividad, sabiendo con toda certeza que el vacío que estaba dejando era un hecho consensuado con la libertad de pensarlo y el libertinaje de dejar pasarlo.
Después de la rebeldía, la única constancia era el vacío que quedaban en la pantalla de la bitácora y un gusanito en mi interior que gritaba a toda voz: “has roto la cadena” y para ese día no pude marcar la tarea como realizada. Dejar un día vacio, descorazona y más sabiendo que puede existir en el futuro otra posibilidad de que eso vuelva a suceder. Sentir que no has hecho todo lo que podías llegar a hacer es como dejar las cosas totalmente a medias y lo peor es que tu conciencia está ahí para remarcártelo.
A nivel físico, sólo hay un lapsus de tiempo desaprovechado. A nivel síquico ese daño es mucho mayor. Después de tanta lucha, de tanto esfuerzo, una pequeña mancha ensombrece el transcurso de la cadena y más si es un acto que es de dominio público y cualquiera puede reprocharte la ausencia de ese esfuerzo. No hay que buscar la perfección, pero si conseguir realizar y finalizar la tarea de la forma en la cual está prevista.
Este pequeño experimento me indica lo unido que estoy al método de GTD y la resistencia natural que opongo a todo lo que no sean esos cinco pasos, así como sus claras consecuencias que conozco al dedillo. La procrastinación no puede ser un acto deliberado y si es espontáneo debe ser controlado para minimizar los efectos secundarios y los propios sermones internos. Hemos de ser capaces de encontrar la motivación con las herramientas y técnicas que ya conocemos. Porque al final, lo que nos queda después de haber aplazado o negado una tarea es una pérdida de tiempo ocioso que no ha servido ni como circo para nuestros sentidos.
Mi post número cien y lo celebro no escribiéndolo, así este post podrá ser el ciento uno.
'Notas de reunión'
Últimamente me estoy fijando en las notas que están tomando los demás integrantes de las reuniones a las cuales asisto. Resulta curioso como todo el mundo lleva papel y algo con que escribir y verlos tomar notas y apuntes es toda una delicia en el proceso de la reunión. Hay temas cruciales dónde aparece un silencio sepulcral en la sala y todo el mundo está cabizbajo tomando apuntes de lo que otro ha dicho, parece bastante importante como para apuntarlo, así que mímicamente todos toman nota.
A veces una reunión de apenas quince minutos puede dar para varios folios, es como si un cuento corto apareciese por arte de magia y el que apunta se dedica a dar vida a los personajes en su imaginación, mientras transcribe cada una de las palabras, adornándolas con cada una de las letras, utilizando para ello incluso diferentes colores para marcar la entonación.
Todos somos consciente de que hemos de entrar a todas las reunión con algo con que anotar. No sólo por él hecho de capturar las ideas de los demás, si no por que también es necesario capturar nuestras propias ideas que fluyen en momentos de absentismo, dónde pensamos en medio de la crisis que hemos de comprar masilla para arreglar la grieta que ha aparecido en el baño, los pensamientos propios nunca dejan de sorprendernos.
Cuando la reunión termina, todos salen satisfechos por haber tomado buena cuenta de ella, presumiendo de las notas que han tomado en su libreta y de que ahí se quedarán para siempre, sin pasar a convertirse en acciones reales. Por que esas libretas que se utilizan para tomar notas en las reuniones, rara vez tienden a ponerse a dieta y muchos presumen de su gordura con anotaciones y folios, propios de un desorden interno y de una falta de dirección.
Las libretas son muy bonitas y puede que nos sirvan para capturar y garabatear, pero si luego no procesamos y organizamos la información, quedará atrapada en los cuadros preimpresos de las hojas, olvidados hasta el repasado de la siguiente reunión. Dónde nos dignaremos a releer lo anterior y viendo como hemos incumplido para de lo que nos comprometidos.
El personal no está preparado para procesar la información y sólo copia mecánicamente lo que dictan y puede parecer importante, como cuando éramos jóvenes (aquí seguro que escucharé alguna que otra risita) dónde copiábamos y copiábamos sin parar, para después hincar los codos y aprendernos de memoria lo que releíamos.
Un buen hábito es deshacerse de esa libreta o en su defecto practicarle una dieta y una vez terminada la reunión, arrancar las hojas de ella o por mimos, pasar las anotaciones a hojas sueltas que iremos lanzando a nuestra bandeja de entrada. Esa es la única forma fiable de que habremos participado en la reunión.
Huye de aquel compañero que muestra una libreta con signos de una reunión anterior, por que en ese momento sabrás que debes anotar no sólo tus compromisos, sino que deberás crear nuevas tareas, para perseguir sus compromisos que del cierto sabes que se van a dilatar en el tiempo.
'Análisis propósitos principio de año'
Este es un buen momento para analizar los propósitos que hice para este dos mil nueve. Esas metas alcanzables que definen nuestros objetivos a una altura un poco más superior a la normalmente estamos acostumbrados. Lo bueno de estos propósitos es que deben ser perfectamente alcanzables a largo del año y sobretodo ir revisándolos para encauzar las tareas a su cumplimiento final.
Estos son mis propósitos para el 2009, los cree justamente el pasado 31 de diciembre y creo que como primer intento de propósitos son bastante asequibles. Algunos de los propósitos que me venían a la mente los desestime simplemente por imposibles, por ser cosas que debían ir a la lista de "Algun día/quizá"
Mejorar GTD
Este es un propósito que me obliga a mi mismo a buscar, practicar y mejorar la relación que tienen las ideas que revolotean por mi cabeza y el esfuerzo que tengo que dedicarle a los proyectos, personales y profesionales. Cuando digo que quiero mejorar GTD es que quiero llegar a un estado de estrés muy bajo, obteniendo el tiempo suficiente para dedicarlo a temas más trascendentales.
Se que no es un objetivo claramente medible, pero si puedo ir evaluándolo poco a poco y saber que está ahí como propósito para este año me empuja a seguir practicándolo.
Quedarme en <= XX Kg
El peso físico ha variado a lo largo de dos años, desde una meta muy elevada conseguí con esfuerzo y esmero bajarlo a un valor bastante normal. Lo estabilicé con el tiempo aunque algunos se quejaban de que había llegado a un extremo. No obstante, por motivos personales, mi estado anímico afecto a mi peso que volvió a dispararse. Por ello, mi objetivo es volver a alcanzar un número estable y comedido entre los dos extremos.Este es un proyecto, que inicié acciones en febrero, pero que por tiempo tuve que aplazar, ahora estoy viendo que lo estoy aplazando demasiado y debo tomar las riendas de nuevo.
Limpiar altillo
Nada que explicar. El altillo es un mundo completamente aparte de la casa, dónde se van acumulando trastos y más trastos, para que no tiene límite, pero como es un altillo de madera me da miedo que se resienta y la madera comienza a ceder, teniendo que necesitar la ayuda de carpintero para que lo arregle, o en el peor de los casos viendo techo recién descubierto.Aun no he efectuado ninguna tarea. Mal Alex, mal.
Mejorar protección casa.
Una de las principales necesidades es la de proteger todo lo que tengo acumulado y por supuesto, salvaguardar el espacio que nos recoge en familia, la casa no es sólo un lugar para dormitar y debo intentar salvaguardarlo de posibles accidentes que últimamente he visto en mi alrededor. Ya he iniciado algunas acciones para protegerlo y aunque es una protección pasiva me permite estar un poco más tranquilo. Aun falta un poco más para cerrar este proyecto.
Ahorrar más (Llegar a los XXk)
La economía familiar se resiente bastante, el pasado año hemos tenido demasiados gastos que han mermado nuestros fondos, era necesario realizar un plan de ahorro para casos de emergencias que pueden surgir en un plazo de tiempo relativamente corto.
Realizar un post diario.
Este es el que mejor estoy cumpliendo, lo demuestra esta propia web, que va reflejando mi día a día en el mundo del GTD, lo que voy aprendiendo lo intento plasmar y aunque sean las dos de la madrugada siempre escribo el siguiente post. Este es un proyecto que parece que no tiene caducidad, pero que cada día voy cumpliendo y cumpliendo.
Ser más positivo con Lucca.
Creo que estoy ejerciendo un Rol de padre bastante “competente”, mi relación con mi hijo de cuatro años me sorprende cada día y más sabiendo que a mí no me gustan los niños, pero Lucca es mi adorado nene y para él todo es poco. Aún así, creo que ejerzo demasiado de “poli malo” y hay momentos que me enfado demasiado, debo suavizar un poco esa parte de mi y enseñarlo por otras guías que no sean tan duras.
Proyecto secreto.
Tengo un proyecto secreto, del cual no puedo revelar información. Este año he realizado muchas tareas en él y las cosas parecen cada vez más cerca. Aunque resulta bastante difícil desarrollarlo y hay veces que incluso he tirado la toalla, todavía sigo con él, me gusta y me apasiona.
En General, creo que a mitad de año voy suspendiendo.

























